viernes, 11 de septiembre de 2009

Recordatorio curuzucuateño

Hubo una época en que la ciudad de Curuzú Cuatiá tenía honor y era capaz de hacer un juicio a la provincia, eran los años en que nuestro querido pueblo era pujante y que el honor se defendía a capa y espada y el pueblo entero apoyaba a los maestros y directores de escuela porque sabían que solamente un pueblo instruido tenía la posibilidad de subsistir en cualquier momento de la historia. Hoy ese honor ya no existe y cualquiera se arrodilla ante los señorones de Corrientes, los políticos de turno o cualquiera que pueda tener más influencia política que un simple grupo de maestros o el propio vecindario de una ciudad que aún prefiere llamarse pueblo.
En 1923, el presidente interino del Honorable Consejo de Educación decide cerrar la escuela Normal “Belgrano” y acusa a sus maestros de ineptos, parásitos y sin ningún provecho y beneficio para el interés general y además dice que esto es gravoso para el erario público; y pretender reabrir el colegio en sus cursos normales sería como revivir un cadáver. Estas palabras fueron las que usó el presidente interino del Honorable Consejo de Educación, Sr. José A. Contte, contra los educadores de Curuzú Cuatiá, quienes reaccionaron en forma rápida y espontánea ante tamaña ofensa realizada por este Sr. (no tan Señor) y realiza el siguiente manifiesto del pueblo de Curuzú Cuatiá con motivo de la cuestión escolar, que en líneas generales habla de lo siguiente: 1) No da mayor importancia al voto del Sr. Contte; 2) Define los legítimos derechos de la escuela y acusa de malevolente el voto del Sr. Contte; 3) firman el manifiesto en nombre del pueblo de Curuzú Cuatiá los Sres. Pastor Pintos, Dr. Santiago Folitel y el Sr. José A. Borda, todos vecinos notables de nuestra ciudad. El pueblo demuestra con hechos que el “agua no se masca” y que Corrientes es nada más que una de las tantas ciudades de la provincia y acusa al Sr. Contte iniciándole una querella criminal y pidiendo su destitución y el Honorable Consejo de Educación “induce”, a este Sr. no tan honorable a que renuncie, cosa que el Sr. Contte acepta inmediatamente. El Consejo de Educación contesta al pueblo de Curuzú que Contte no tiene personería para opinar sobre estas cuestiones, porque ya no es más funcionario público y decide restituir a todo el personal de la Escuela Normal pidiendo las disculpas del caso, sin embargo el pueblo no olvida y continúa el juicio entablado por el diario “Cultura” contra Contte y el diario “El Sud” donde se publicó la querella contra las autoridades del colegio.
La solicitud de querella criminal contra Contte está firmada por más de trescientas personas del pueblo entre los que se puede citar a modo de ejemplo a algunos de los más conocidos vecinos, por ejemplo: Heraclio Borderes, Nicanor Cáceres, Astrolabio Godoy, Germán Pintos Estigarribia, Pedro Escurra, José Iturriaga, Francisco Lidueña, Ladislao Duarte Ruda, Alberto Roffé, Aníbal Riolfi, M. Romero Ayala y otros tantos de igual valía.
Una vez más se demuestra que cuando el pueblo está unido no puede ser vencido y en esta oportunidad, fue el pueblo el soberano, porque así debe ser y que la intervención del Sr. Maximino Carbó fue crucial para que todo se resuelva a favor del pueblo, pero no debemos olvidar que nuestra historia no siempre fue así, porque ahora las cosas ya no son como eran entonces, ahora el honor no existe y cualquiera es candidato a cualquier puesto, aunque no tenga idoneidad para ello, ahora cualquiera pone algo del vil metal y puede obtener un puestito por unos días, cuya jubilación va a ser una jubilación de privilegio. Hoy existe un raro “cambalache” en los partidos políticos y las próximas elecciones serán iguales a las anteriores, gane quien gane, el perdedor es el pueblo y los pobres maestros no tienen sueldos dignos y tienen que rebuscarse como puedan, haciendo trabajos extra para subsistir y como siempre digo, tienen un sueldo que sólo les alcanza... para enseñar.

Alberto Raso – Tinta Nachi –

Nota del Autor:
Acordémosnos siempre de esta “pueblada” de Curuzú Cuatiá y sigamos su ejemplo, porque sólo así seremos libres, dedico esta nota al maestro Ambrosio, primer maestro Jesuita que se radicó en la provincia de Corrientes y lo hizo en un lugar muy alejado para esa época. Actualmente se llama: “Rincón de Ambrosio”

Quiero ser pirata



Me quiero hacer un pirata, pero no un pirata inglés, un pirata en serio, de los que Espronceda dice:

“Con 100 cañones por bandaviento en popa a toda velano surca el mar, sino vuelaun velero bergantínbajel pirata que llamanpor su bravura el “temido”en todo el mar conocidodel uno al otro confín.
En la lona gime el viento
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul
y ve el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa
y allá a su frente “Estambul”

Si quiero ser de esos verdaderos piratas porque luego dice
20 presas hemos hecho
a despecho del inglés
y han rendido 100 naciones
100 pendones a mis pies,

Y luego habla de que su Dios es la libertad y que han libertado esclavos de todas las naciones y finalmentese duerme en paz arrullado por el mar.
Y por eso quiero ser de esos piratas o de los de “Joaquín Sabina”cuando dice: “Pero si me dan a elegir entre todas las
cosas, yo elijo la del pirata cojo, con pata de palo, con parche en el
ojo, con cara de malo, viejo Truhán, capitán de un barco, cuya
bandera, es un par de tibias y una calavera...
Y si, eso es lo que quiero ser, solamente un hombre libre y
común, tan común como ellos y no un seudo escritor de poca
monta con deseos de escribir, que apenas sabe escribir, pero que
tiene deseos de decir...


Alberto Raso.



Nota del Autor:
Dedico estas humildes páginas a todos aquellos que aún creen en las palabras de la libertad y en los principios de la Revolución Francesa: “Libertad, Igualdad, Fraternidad” y en el principio de los derechos naturales del hombre y del ciudadano y muy especialmente al General San Martín y a los pocos que creen en el preámbulo de nuestra Constitución cuando dice “de una patria libre, justa y soberana” o cuando dice: “que está abierta a todos los hombres del mundo sin distinción de clases ni de religiones...”
Por todo lo dicho anteriormente, a pesar de querer ser un pirata libre, no puedo hacerlo y tendré que seguir siendo un seudo escritor improvisado. ¡Hoy la patria me lo exige... pero ojalá mañana no!...


Alberto Raso – Cualquier tiempo pasado fue mejor –


Post Data: Fuentes. Las de mi propia cabeza de chancho.

El hombre que sabía demasiado

Película de Hitchcok protagonizaba por James Stewart

En este caso particular y sin modestias voy a decir que se trata de la vida de mi hermano Dito, al que por algo sus grandes amigos; Hito Raffo, Carlitos Duarte, Mindú González, Carlitos Hermann entre otros, lo llamaban: “el profe, el troesma, el maestro, il comendattore”, etc, etc.
Dito Raso nació en San Francisco (Córdoba) y desde muy temprano se destacó por ser un hombre que nunca se entregaba, ni en las peores circunstancias. Esa herencia la tuvo de mi padre del cual heredó no sólo esa sino varias cualidades: la inteligencia, el sentido común, el razonamiento frío y la sangre caliente. Fue un gran coleccionista y todo lo tenía ordenado en cajas y cajones de distinto tamaño y color. Fue un gran cultivador de amigos que lo siguieron hasta el día de su muerte como por ejemplo Pupri Guglielmone y su hermano Latasa, Carlitos y Rolando Larralde, el Coronel Lugand (hoy General), Marito Guglielmone, el Moncho Gómez, Cambiro Barrientos, Luis Olivera, Puzzio, los mellizos Saloj y otros tantos que ya no me acuerdo.
Dito fue asmático de nacimiento y gran fumador al igual que mi padre y su hijo Osvaldo y fanático del motociclismo y de los autos raros. Al igual que mi padre inventó miles de cosas y emprendió miles de empresas entre ellas el canal propio de Curuzú Cuatiá junto con Amparo Úbeda. Se destacó en el teatro, su realización más importante en esa materia fue “El amor de los cuatro coroneles” de Tennesse Williams donde participó haciendo de coronel americano, el gringo Macedra de coronel inglés, Mindú González de coronel ruso, y Emilio Di Tella de coronel francés. La protagonista femenina fue Dorita Carioni y el gigoló fue Pelusa Reggi. La dirección estuvo a cargo de René Borderes y el maquillaje y vestuario a cargo de mi mamá y mi hermana. Haciendo alarde de mi memoria puedo decir que el tercer acto termina con una frase de Pelusa a Dorita que reza: “Ya no me quieres, seguiré siendo un simple exprimidor de corazones”. La obra se realizó en el teatro Colón. También se destacó como cantor en el Cervantes junto con Charles Brown realizando una versión libre del can can parisien que decía: “No, no somos obreros, somos petiteros de la Caá Guazú”.
Se recibió en el Colegio Nacional de Curuzú Cuatiá pese a que algunos “jerarcas” no lo querían. Yo viví bajo su estigma y también me recibí. Se recibió de dentista en Rosario a los 23 años y vivió en el barrio de Empalme Granero, famoso por sus inundaciones, luego en una casa tipo pensionado donde conoció a Bassi, frecuentó salones como el Humberto Primo y “El gato negro” donde actuaba “Rita la salvaje”. Luego conoció en el bar “La facultad” (donde se jugaba ajedrez) al Flaco Menotti, del cual fue gran amigo junto con Iván Alvarez y Pocholo Mendiburu, comía en la pensión de Frida (una alemana eterna novia de Carlitos Duarte) donde se hizo amigo de Cachito Guazzini con el que pusieron una fábrica de cañas de fibra de vidrio (Cachito Guazzini se hizo famoso posteriormente por su fábrica de cuchillos de supervivencia que se usaron en Malvinas)
Se recibió de odontólogo con medalla de honor y fue becado a México donde volvió con Rosita y una nena de 6 años; el amor de su vida fue Ana María y la madre de su hijo Osvaldo, romances que nunca supo superar. Vivió en Mar del Plata y Quilmes con mi abuela (era su preferido) donde se encontró con un primo con el que hicieron varios inventos. Un día harto de pagar coimas a la brigada de Quilmes, volvió a Curuzú Cuatiá donde se radicó definitivamente. Junto con Carlitos Duarte y Carlitos Ziegembein inventaron sillones para odontología y compresores para dentistas. Anteriormente e injustamente fue puesto a disposición del Poder Ejecutivo, donde perdió su vida entera. Se salvó gracias al valor de mi madre, pero ya no fue el mismo, destruyeron sus bienes tanto físicos como espirituales, pero no se dio por vencido nunca y siguió luchando pese a que ya poco funcionaban sus pulmones, dormía sentado y respiraba con equipos especiales. En sus últimos tiempos su amigo Carlitos Duarte le fabricó un equipo especial para recorrer la casa y su hijo Osvaldo le consiguió un aparato especial para respirar. Se refugió en el cine y en sus pensamientos y mi mujer fue su gran compañía junto con sus hijas y su nieta. Y como las lágrimas me invaden continuaré escribiendo en otro momento.
Ya un poco recuperado de tantas emociones juntas, vuelvo a agarrar mi vieja lapicera y creo que ahora podré terminar mi tarea y contar algunas cosas y anécdotas de su vida.
Dito fue el hombre más generoso (junto con Silvia) que conocí, todo lo daba sin pedir nada a cambio. Cuando yo empecé la chacarita, me regaló dos camionetas Ford Twin Beam, una para usar y otra de repuesto, luego me regaló una moto Jawa preparada por Jerry Bravi (famoso corredor de Rosario que tenía una pata de palo y un ojo de vidrio) también me regaló el primer auto que tuve, un Citröen II ligero, usado por la Policía francesa.
El último regalo importante que me hizo fue darme la mitad del dinero de la indemnización que cobró por su injusta detención, la otra mitad se la dio a su hijo Osvaldo y con el poco dinero que se quedó supongo que lo habrá repartido entre sus amigos más necesitados.
No sé si Osvaldo José Raso cobró alguna vez por sus trabajos algo que no sea en especias, y los arreglos provisorios que él hacía duran hasta ahora (entre ellos algunos míos). Dito que pasó su vida entera puteando contra los masones recibió meses antes de su partida una distinción por los servicios prestados a la comunidad por parte de ACYAC o el Rotary Club.
Dito era dueño de un humor mordaz e inteligente, le hizo dos guiones para mi hijo Alberto, que es realizador cinematográfico y nunca pudimos entender. Yo ahora los leeré nuevamente y trataré de descifrar sus claves (ya que seguro está escrito a la manera de los “iluminatti” y de todos aquellos que fueron perseguidos).
Dito no pudo terminar con sus sueños porque eran tantos que una vida no le alcanzó. Sus hijos, mi familia y yo vamos a terminar con ellos. Doy mi palabra.
Algunas anécdotas de Dito:
1) Dito compró un Falcon 0 km y me lo prestó para viajar a San Luis o Córdoba. Yo lo choqué y transformé en chatarra y lo llamé por teléfono no sé de donde. Dito me preguntó cómo estaba yo y yo le contesté que bien, pero el auto... Sin darme tiempo a contestar me dijo textualmente: “Fierros son fierros, te mando otro”.
2) Una navidad hablando con mi familia me preguntó cuál era el sueño de mi vida y yo contesté: “Tener mucha plata para poder hacer grandes cosas” y él me dijo: “¡Qué sueño tan pobre, eso se compra con dinero!”. Hoy lo entiendo.
3) Se juega el clásico de Rosario, no quedan entradas para la tribuna de N. O. Boys (del cual todos eran hinchas menos mi hermano) y hay que ir a la tribuna de Rosario, en medio de un silencio total por miedo a la barra de Rosario, N.O.B. hace un gol y Dito grita: “¡Vamos Newells todavía!” (creo que sus amigos todavía están corriendo).
4) Se eligen las autoridades del Centro Curuzucuateño y los candidatos son C. A. y Navajas Centeno (de la Yerba Taragüí) y el otro candidato es Galleta Romero y Dito, representante de la Ratonera (lugar mítico de los correntinos en Rosario). Los candidatos de C. A. y Navajas Centeno ponen todo el fuego en el asador, un Lancia y varias camionetas de Yerba Taragüí y reparten la misma. Dito hace su jugada magistral y saca a relucir el Preciosaurio, junto con su amigo Agustín Raffo y lleva como orador al doctor Galleta Romero y como músico a Tarragó padre y al Moncho Gómez y tocan chamamés como “Galleta collera” y “Kilómetro 11”. Ganan las elecciones por muerte.
5) Dito se recibe y tiene su primer caso de ortodoncia, se esmera todo lo posible e imposible para que todo salga bien, y sale bien, y cuando va a cobrar el tipo exhibe su libreta cívica y se llama Osvaldo José Raso, igual que él, ¿cómo puede cobrarle?
6) Pepe Torres va al consultorio de mi hermano con gran terror y le dice: “Doctor, quiero que me arregle una muela”. Dito le dice: “Pepe, vos tenés todos los dientes podridos” a lo que Pepe responde con terror pánico: “Sí, pero una sola es la que me duele”. Dito le dice: “Está bien, sentate que te pongo una inyección y arreglamos eso”. Pepe se sienta y le pone anestesia y le pregunta: “¿Te duele?”, Pepe contesta. Dito prepara sus elementos (ya que también es mecánico dental) y termina su operación y le dice: “¿Sentiste algo?”. “No”, contesta Pepe. “Bueno, mirate al espejo”. Pepe se mira al espejo y tiene toda la dentadura nueva. Yo estuve presente y la operación duró 45 minutos. Pepe fue el mecánico gratuito de toda la vida de Dito junto con todos los locos Torres.
7) El doctor opera sin anestesia a la paciente XX que es alérgica, cuando termina la operación le pregunto cómo hizo a lo que sencillamente me dice: “La hipnoticé, si los hindúes pueden hipnotizar una víbora, ¡cómo no voy a poder yo hipnotizar a un bicho como ese!”
8) “El coronel no tiene quien le escriba”. El coronel XX viene a pedir a Dito para escribir uno de los numerosos libros que escribió. Dito le dice: “¿Y cómo escribís vos, si no tenés ideas?”
9) Marito Guglielmone le pide consejos a Dito para solucionar una dentadura a su clienta, Dito mira y le dice: “Marito, no le entra porque hiciste 34 dientes”. Marito contesta: “No importa, la vieja no sabe contar” (Marito es hoy un buen mecánico dental).
10) Casi al final de sus días, Dito no encuentra quien haga su propia dentadura postiza. Llama a un amigo y lo dirige y hace su propia dentadura. Todo salió perfecto.
11) Dito es su propio médico y se saca solo sus dientes y se pone solo sus inyecciones. Yo le digo: “Sos un bárbaro” y él me dice: “Si una enfermera lo puede hacer, ¿por qué yo no?”.
12) Dito está peleado conmigo por una cuestión cualquiera, mi mujer siempre es el nexo entre nosotros, yo le pegué una trompada en el pecho y recién lo vuelvo a ver en navidad, me abraza y me da un beso y me dice: “¡Qué fuerte me pegaste! Todavía me duele. Te quiero”.
13) Dito sabe demasiado, pero como todo sabiondo es muy distraído, un día yo le conté que su hija estaba a punto de tener familia y Él me contestó que estaba loco, al otro día, Carmencita su hija y secretaria, tiene una hermosa nena a la que llamaron María José, yo viajo a Curuzú y me encuentro a María José en brazos de su querido abuelo.


Nota del autor:
* Mi hermano tuvo tres hijos: el mayor es Osvaldo (también es hijo mío y de Sarita) y dos hijas más, Cirse Manón Irizar Raso y Carmencita Gigrioni, hija, secretaria, enfermera, dactilógrafa y etc, etc de mi hermano. Dito no pudo concretar su último sueño de hacerse un motor home con un viejo colectivo que hoy está abandonado en algún lugar y recorrer el país vendiendo cosas que él haría (tipo hippie). Tampoco pudo lograr que su hijo Osvaldo terminara de arreglar los dos Fiat 1500 Coupé que le había regalado. Una semana o algo más, vino a conocer al primer hijo de Osvaldo y como él sabía todo, quizá a despedirse... Quizá se aparezca nuevamente algún día como el gran Houdini cuando alguien lo necesite. Su muerte no fue en vano, porque si mi madre hubiese estado viva, no habría soportado ver morir a un hijo más. Vivió una vida plena a pesar de todo y nunca traicionó a nadie. Su testamento hecho en vida fue salomónico, dejó todo organizado. Sarita, su hijo Osvaldo y yo no pudimos respetar su deseo de ser enterrado al lado de Ana María, pero quizá algún día se logre. Dito murió un 9 de julio mientras nacía la patria. Sólo me resta decir que agradezco a Sarita porque hizo lo imposible para ayudarlo y comprenderlo en todos los momentos de su vida. Ya la emoción me está embargando y como era un gran amante del cine me quiero despedir con el nombre de una película: “Al maestro con cariño”.
Familia Raso Montes – Nos vemos –

Penúltima nota del autor en clave:
* En la película “Ghost, la sombra del amor” la palabra clave es “ditto”. (Para entender hay que ver la película protagonizada por Demi Moore y Patrick Swayze). Chau hermano, nos vemos en las cincuenta estrellas.

Tatín –

Última nota:
Dito era experto en judo, ji jitsu y lucha greco-romana, si hubiera querido me hubiese matado cuando lo golpeé. Te prometo que cumpliré la promesa que te hice, terminaré tu obra.

Nuevamente, chau troesma, dejá de fumar y tomá miel.

El día en que algunos mamados chocaron mi auto por todos lados



A las cinco de la mañana, hora muy temprana, cuatro faloperos me chocaron el auto entero, con un Jeep bien tuneado, que estaba recién pintado, con un celeste liberal y una barra sin igual que estaba pintada de rojo, de un rojo tan brillante que parecía un diamante
En la esquina estaban cuatro serenos, más algunos policías, que esa maldita noche, que más bien era de día, los benditos dijeron que la patente no la vieron, pero yo tengo presente, que el color liberal sí vieron. Y además dijeron que salieron disparando y doblaron en la esquina de al lado de Santa Fe, pero de eso yo no doy fe, porque ellos no cumplieron con lo que tenían que hacer, ya que estaban patrullando, yo no puedo creer que no vieron la patente, me parece que es de inconscientes, que no pudieran seguir en sus ligeras camionetas y ni siquiera ver la patente, a mí eso me huele mal porque mi auto es seguro y demasiado duro para romperse así.
Y yo creo que sí, que ellos vieron, sólo lo que querían ver y por eso no puedo creer. Y pienso en los monos sabios que no ven, no escuchan ni hablan y me juego hasta las tetas, que depende de las “cometas”. Pero eso a mí no me incumbe y yo le doy la razón a semejantes atorrantes y les digo de corazón que no me presten atención. Pero a mi Volvo tan querido, lo han herido de todos lados, del uno al otro costado y mucho me hubiese gustado que presten más atención, en la próxima ocasión...No importa, “fierros son fierros” dijo mi hermano, cuando su Falcón le choqué y lo hice pelota, pero ese, ¡era mi hermano!


Alberto Raso – Tinta Nachi –


Nota del Autor:
Dedicado a mi hermano y a toda la Policía que tienen que hacer tales cosas, para poder subsistir y que el Gobierno los obliga apretando por todos lados, con impuestos, con bajos salarios y con algunas cosas más y por eso a mí me parece que ya se tendrían que ir, aunque ese es el Gobierno, que supimos conseguir.

Mi Club – El Hombre que piensa –



No conozco ni reconozco otro equipo de básquetbol más grande que el Club Curuzú, el club de mis amores. Me refiero al Club Curuzú de los años 60 y 70, porque ese equipo tenía todos los ingredientes necesarios para ser un equipo que no tenía nada que envidiar a los grandes de Corrientes, Barracas de Libres, AGDA y AMAD de Goya.
Curuzú superó a todos esos equipos y se clasificó campeón en 1960 gracias a la habilidad y fuerza del Piri Ganancias y Matungo Ledesma, a la destreza de Marcelino Blanco y de Chamorro y a la marcación exacta de Luis Olivera sobre Lacaba (Goya) y el esfuerzo de todos los que integraban ese equipo, más el corazón y el empuje de su hinchada. Yo conté de fuerza, de habilidad, de corazón, de marcación y de empuje pero omití hablar de algo que me reservé para este momento,
E n este momento empiezo a hablar de
l o más importante que debe tener
c ada equipo de básquet para lograr
h acer transformar una derrota en
a lgo, espectacular e impensado y
l o que necesita para ello es alguien que no se
o lvide, de cómo manejar un equipo, cuándo darle
r apidez y cuando pararlo e imprimirle
a lgo de cordura y cuando ello ocurre
i nmediatamente se recurre al
m ás apropiado para ello y esta persona
o rganiza y dirige el equipo y
n unca baja los brazos y se juega bajo su
d irección, porque un equipo es un equipo y es
i mbatible cuando el que piensa, es... el Chalo Raimondi.

Alberto Raso – Tinta Nachi –

Nota del Autor:
* La realidad es que todo equipo, por más que tenga todas las cualidades que conté, es casi imposible que gane un partido decisivo, tanto en la NBA como en Corrientes, y en mi club teníamos un hombre pensante y es un señor. Es nada más ni nada menos que el Chalo Raimondi, y por supuesto, este escrito es para él, el hombre que piensa.

El ajedrez es para el hombre


El ajedrez es un juego muy particular cuya invención se atribuyen a varios países, entre ellos China y la India. Aparentemente proviene de la India derivado de un juego llamado “chaturanga” y apareció en el siglo VI.
Hay muchas teorías acerca de aparición y también muchas leyendas, pero lo que me parece importante no son esas leyendas sino su esencia. Hoy en día se lo llama juego ciencia y probablemente sea así. Pero yo considero que es un simple juego de entretenimiento que agiliza la mente y hace que las neuronas se mantengan en constante “movimiento”, lo cual también se realiza cuando hacemos palabras cruzadas. Todo esto tampoco importa, lo que realmente me importa a mí es explicar el por qué nunca una computadora podrá ganar al hombre (si juega bien) una partida del juego ciencia.
Mucho antes de que existiera la computadora, ya existían máquinas (autómatas) que jugaban al ajedrez y normalmente ganaban partidas. Uno de estos casos fue muy notorio, ya que un farsante llevó a la corte de uno de los tantos reyes de Francia, esa máquina medía 60 x 60 centímetros aproximadamente. Luego de un tiempo se comprobó que el “autómata” era un enano metido dentro de la caja y con grandes conocimientos de ajedrez. Esta “máquina” paseó por toda Europa y su dueño hizo grandes ganancias con este fraude. De esta primera máquina salieron luego las computadoras, que esas no son un fraude, pero no son invencibles porque toda computadora funciona con una base de datos cargados por el hombre y de esto toma lo que se llama un razonamiento lógico y ya incorporando a su memoria todas las jugadas conocidas y aún la que está utilizando en el momento del juego y que luego de terminado pasara a ingresar definitivamente y con el resultado obtenido.
El primer campeonato oficial de ajedrez se realizó en los Estados Unidos en 1886 y ganó un señor llamado Wilhem Steinitz, pero antes de esa fecha ya hubo campeonatos extraoficiales cuyos jugadores eran ya reconocidos. El primer campeón extraoficial fue Paul Murphy y Emanuel Lansker fue el segundo.
Pero el fenómeno del ajedrez de la época fue sin duda el tercer campeón mundial, José Raúl Capablanca. A Capablanca lo llamaron “la máquina de ajedrez” y en 1921 le arrebató el título al doctor Lansker, sin perder ninguna partida. Su reinado duró hasta 1927, año en que Alexander Alekhine le arrebató el título y nunca más le dio la revancha. El encuentro se realizó en Buenos Aires y allí empezó la leyenda. Capablanca jugaba en forma displicente y rodeado de mujeres y en esas dos últimas partidas, literalmente las echó y por primera vez jugó meditando cada uno de los movimientos. Capablanca fue probablemente el primer prodigio del ajedrez e inventó una modificación muy rara y difícil llamada “ajedrez de Capablanca” y que agregaba dos cuadros más al tablero y dos figuras más: primero un canciller que se mueve indistintamente como torre y caballo y un arzobispo, que se mueve como alfil y caballo, es decir veinte piezas en total. Este invento se discute si lo hizo antes de perder el título con Alekhine o después, pero aparentemente fue antes y como consecuencia del aburrimiento que le producía a Capablanca el ajedrez normal, que casi siempre terminaba en tablas. El gran cubano Capablanca fue el primer improvisador dentro del ajedrez: a él no le podría ganar una computadora si hubiese existido.
Luego de Capablanca empieza el reinado del ajedrez ruso, ajedrez que se caracteriza por tener movimientos formales clásicos y tendencias defensivas. A partir de 1963 aparece otro fenómeno: el armenio Ticran Petrosian que reinó hasta 1969. Fue uno de los jugadores menos apreciados en la historia del ajedrez, sin embargo su partida con Fischer en 1971 fue la más mirada de la historia porque se enfrentaban dos tendencias distintas; por un lado la depurada técnica de la escuela rusa y por otro lado el improvisador Robert Fischer. Fischer ganó la partida y logró el derecho a jugar contra Boris Spaski, en el partido más controvertido de la historia por varias situaciones, la más importante porque era un enfrentamiento entre dos culturas distintas, la rusa y la americana. A segunda era que estábamos en plena “Guerra fría” y la tercera, el comportamiento inestable e irritante del judío nacionalizado estadounidense Fischer. En la primera partida Fischer pierde en forma normal ante el ruso; en la segunda, extrañamente no se presenta a jugar, las siguientes partidas fueron reñidas pero a partir de la quinta Fischer fue apabullante y en la partida decisiva el que no se presenta es Spaski, quizá por no hacer el ridículo ante Fischer o quizá enojado por las actitudes incorrectas de Fischer, que hacía toda clase de jugarretas para distraer la atención de Spaski y atraer la atención del público.
A ese Bobby Fischer, no le podría ganar una computadora, ni al Fischer anterior, al chico de 15 años, que logró ser gran maestro a esa edad.
En 1975 tiene que defender nuevamente su corona frente a Anatoli Karpov, también un genio del ajedrez, pero no se presenta y su título pasa a manos de Karpov. Mi opinión personal es que si jugaba, perdería todas las partidas ante el representante ruso al cual tampoco podría ganarle una computadora. Fischer se retiró y no volvió a participar en público hasta 1992 y llevó una vida excéntrica y desordenada y allí se transforma en una leyenda y se comenta que juega en plazas y paseos de Nueva York y en el Central Park. A éste nuevo Fischer tampoco puede ganar una computadora.
El 11 de mayo de 1997 la IBM presenta la computadora Deep Blue en una competencia contra Gary Kasparov y por primera una máquina gana a un ser humano, sin embargo el resultado es ajustado (3 ½ contra 2 ½ ) y analizando la partida se puede inferir que en un momento Kasparov sufre una distracción y juega mal una pieza. Ese Kasparov también podría haber ganado a una computadora.
Parece que aquí se acaba la supremacía del hombre sobre las máquinas, pero en el año 2002 el sucesor de Kasparov, Kramnik logró un empate 4 – 4 y posteriormente en el 2003 volvió a empatar 3 – 3 y surgió una nueva esperanza para el hombre, cosa que se vio truncada en el 2004 cuando dos computadoras derrotaron a un equipo de maestros de ajedrez de Bilbao.
¿El hombre ha perdido frente a la máquina que puede procesar 6 millones de jugadas por segundo? Definitivamente no, porque sólo se conoce el 10% de la capacidad funcional del cerebro y además posee poderes secretos que la máquina no conoce, como por ejemplo, la intuición, la voluntad, el deseo, etc. Cosas que nunca va a poseer un ordenador.
Por supuesto que día a día el ordenador va sumando información, pero el hombre también va sumando información y mientras tanto en el mundo puede surgir un nuevo genio del ajedrez, como Capablanca, Petrosian, Karpov, Kasparov o Bobby Fischer y allí veremos qué pasa. Mientras tanto los amantes del ajedrez roguemos porque así sea, porque si esto sucede será el fin del género humano, ya que si puede un aparato sin corazón ni ideas propias vencernos en el campo del ajedrez, también pueden vencernos en otros campos y ya no seremos libres, sino esclavos de una simple máquina.
Particularmente sé que no será así, ya que no hay un “cerebro” mecánico que pueda vencer a un cerebro verdadero ya que nada es imposible para el hombre, sobre cuando éste tiene la voluntad de ser mejor a aprender. Si el hombre creó la computadora es una utopía pensar que un montón de chips y cablecitos puedan vencernos.
Yo como ser humano sugiero que el hombre luche en el campo del ajedrez, contra otro ser humano y que los engendros mecánicos, se saquen chispas entre ellos.
Las computadoras y los ordenadores fueron hechos para mejorar la calidad de la vida humana y no para denigrarla, es absolutamente necesario que vuelva a los campos de la medicina y de las ciencias y que no compita nunca más contra el hombre y sobre todo en el campo del ajedrez, es simplemente un juego y los juegos son exclusivamente para los humanos.



Alberto Raso – Tinta China –

martes, 1 de septiembre de 2009

La leyenda de La Mansión de Invierno



En realidad "La Maison d'Hiver " no fue una leyenda, en el año 1900, hoy es una leyenda que se transmite boca en boca, pero en 1900 fue una realidad tangible y tocable que nació con un proyecto presentado al gobierno de Corrientes por Carlos Gaudencio, un hombre común y corriente que actuaba en representación de un grupo de gente, de la más rancia aristocracia de Buenos Aires, de Corrientes y de otras latitudes que querían un hotel de la misma categoría de los más grandes del mundo y no escatimaban esfuerzos para lograrla.
Carlos Gaudencio, que vivía en calle 25 de mayo Nº 130 presentó el proyecto al Poder Ejecutivo para fundar una población en las márgenes del río Uruguay, en las cercanías del pueblo General San Martín y allí empezó la leyenda de la ciudad de invierno; el revuelto fue total y el gobernador y el Ministro de Hacienda de Corrientes sugirieron otra localidad, pero sobre un río que es más nuestro que el Uruguay, sugirieron que la ciudad se realice sobre el río Paraná, río más profundo y más autóctono para los correntinos que el propuesto anteriormente y para ello sugirieron la localidad o las cercanías de Empedrado, que ya tenía un puerto natural y cuyo paisaje era perfecto para una ciudad de tal envergadura.
El 19 de octubre de 1900, el propio Gaudencio comunica con alegría a sus representados que el día 16 de octubre fue promulgada por ley de la Honorable Legislatura la concesión para la explotación de la Mansión de Invierno. La concesión salió a nombre de Carlos Gaudencio y no a nombre de sus representados. Algunos mal pensados pusieron el grito en el cielo, y pensaron sobre los peligros que dicha concesión saliera a nombre de su representante, pero eran las épocas en que la palabra se respetaba y esa misma noche todo Buenos Aires y todos los representados por Carlos Gaudencio brindaron con champagne francés el éxito del proyecto, pero aquí empieza la parte más interesante de la historia, ya que la mansión estaría radicada en la propia capital de Corrientes, en las cercanías del Parque Mitre ya que la ciudad tenía luz eléctrica propia, hospitales y accionistas importantes y sistemas de túneles y cloacas, el puerto ya funcionaba y todo era más conveniente para los intereses de Corrientes, Urquiza y otros accionistas importantes consideran la situación y nuevamente las eternas discusiones, ya que solamente los correntinos se verían favorecidos con ella.
El proyecto duerme de día y revive de noche en algún café o club de Buenos Aires, la oligarquía porteña discute y sigue planeando y tratando de entender el por qué de los correntinos, ya que con semejante proyecto no es necesario usar una ciudad que ya es vieja; todo es más simple si se hace nuevo, el país tiene gente adinerada y personal capacitado para realizar la obra en tiempo récord, no necesita nada más que voluntad de hacer y misteriosamente se decide empezar la obra a fines de 1910 y con un plazo de dos años más seis meses por futuras contingencias y el lugar prefijado corresponde a 27º 56' latitud sur y 58º 4'-14' longitud oeste según meridiano de Greenwich o sea Empedrado, proyecto original de sus mentores. Para ello se buscan los mejores exponentes para realizar el proyecto, el ingeniero Valentín Virasoro y el arquitecto Carlos Thais a cargo del paisajismo y el Alex Philips que se haría cargo del hipódromo y actividades conexas.
La superficie del terreno es de 3.141 hectáreas y una superficie cubierta de 12.000 metros cuadrados, el costo total es de 30.000.000 de $ M / N y la fecha de inauguración es el día 29 de junio de 1913, récord total para la época.
La temperatura promedio para Empedrado es similar a la de las grandes ciudades como Venecia, Niza, El Cairo, Málaga, etc., 16º centígrados. Los terrenos fueron adquiridos a los hermanos Lottero, oriundos de Empedrado, la ciudad de parabienes, la mano de obra es en parte local y la parte especial es traída de Buenos Aires o de Asunción del Paraguay, Brasil o Europa, no importan los gastos, la ciudad de Empedrado crece en todo sentidos, los comerciantes hacen su negocio, y también se instalan puestos ambulantes para satisfacer las necesidades de los obreros, las prostitutas abundan y vienen de distintas latitudes, todo vale en razón del progreso.
La cristalería viene de Italia o de Francia, los mármoles son italianos de Carrara, las estatuas son copias exactas de los grandes museos del mundo y la exposición mundial de 1900 en París, da nuevas ideas que se aplican en la Gran Mansión, cualquier cosa cara e importada sirve, las porcelanas en que se servirán las comidas más exóticas del mundo vienen de Limoges y la platería es inglesa.
Durante la construcción mueren más de cien obreros, pero ¿a quién importa? El fin justifica los medios.
El trazado de la ciudad sigue su marcha, cada día se suman nuevos accionistas a la "quimera del oro", la ciudad avanza hacia todos lados y cada una de las obras supera a la otra, mientras el "Hotel Continental" sigue su marcha en forma inexorable, sus tres subsuelos están terminados y también los pasadizos que unen el hotel con el casino, todo es perfecto y comienzan a hacerse los cuatro pisos para arriba.
Sin embargo, y a pesar de que el hotel se termina y es todo un prodigio su duración es efímera, y el gran "Hotel Continental" empieza un período de retroceso que comienza ocho días después de su inauguración cuando por causas extrañas y por razones de amor, se suicida una mujer justamente en el primer subsuelo que conduce al casino, ¿quién fue esa mujer? Quizá una amante despechada o quizá una esposa solícita que encontró a su marido con una mujer que no era ella. Nadie lo sabrá nunca; yo lo sé pero no diré su apellido porque no viene al caso. Lo cierto es que a partir de ese momento el casino cerró y nunca más abrió sus puertas. Esa mujer es parte de otra leyenda y se comenta que su espíritu sigue caminando por las galerías que van del hotel al casino, como esperando a su infiel marido para darle el fin que se merece.
En el casino funcionaban 12 mesas de ruletas y baccarat y estaba iluminado por 11 arañas de grandes dimensiones y una principal traída de Murano de 312 luces que hoy se encuentran en el casino provincial de Mar del Plata. La vajilla de porcelana de Limoges fue adquirida por el mismo Hotel de Mar del Plata y otra parte fue dividida, perdida o robada por gente de Empedrado.
El 20 de junio de 1917, La Mansión de Invierno S.A. dona parte de sus terrenos a la provincia de Corrientes, son 366 hectáreas de las más importantes de la ciudad, son avenidas, plazas, desvíos del ferrocarril Urquiza, hipódromo y lugares para edificios públicos, firman el acto el doctor Solari, ministro de gobierno, el gobernador Mariano I. Loza y el escribano de gobierno Silvano Dante. En 1952 es Filomeno Velazco el que hace volver al patrimonio de la provincia los derechos otorgados al instituto inversor de la provincia por no haberse cumplido los requisitos que exigía la ley 1.712 (bien común).
Los socios de la Ciudad de Invierno, se pelean y "angaú" ahogados por la crisis financiera ponen en venta la fracción de 2.193 hectáreas en la que se incluye La Mansión, que misteriosamente es adquirida por un doctor de Mercedes llamado Ercilio Franco radicado en la Capital Federal. Este hecho misterioso sucedió en 1922 y poca gente advirtió la maniobra y recién en 1944 volvió a sorprender La Gran Mansión al descubrirse que los terrenos figuraban a nombre de su hermana Lilia Rodriguez. Se realizan toda clase de juicios que aún están pendientes, pero en el año 1943 tres compañías de Buenos Aires se encargan de dar el golpe final al demoler La Gran Mansión. La orden salida de una ejecución prendaria dice: "Demoler hasta la altura donde empiezan los cimientos hacia arriba". Y aquí comienza mi historia y un secreto que guardé por años y sólo lo conté a gente que merece saberlo. Lo más importante de La Mansión son sus tres subsuelos que aún subsisten llenos de agua y de peligros, pero con lo que hay abajo, mármoles, bronces, arañas, estatuas, calderas de cobre y objetos de arte. Hoy 6 de agosto de 2009, se podría construir nuevamente "La Mansión de Invierno" y lo que es más, pienso que sobrarían algunos pesos para donar a la provincia. En el año 2008 el fiscal de Estado de la provincia de Corrientes, hombre derecho y proveniente de la ciudad de Formosa intentó recuperar esos terrenos para insertarlos en el patrimonio provincial, extrañamente su proyecto quedó en el olvido como La Gran Mansión y yo me pregunto ¿cuáles serán esos oscuros intereses que hacen que la Ciudad de Invierno no vuelva a erguirse enhiesta dentro de nuestra provincia? ¿será la amante despechada? ¿será la mujer solícita y fiel a su marido? ¿quién o qué será? ¿usted lo sabe? ¡yo tampoco!

Alberto Raso - Tinta Nachi -

Nota del Autor:
* El autor se basa para esta nota en datos fidedignos, fotografías sin trucos, documentos de mi propia colección y estudios realizados en el propio campo de La Mansión de Invierno, acciones donadas por el doctor Diego Mantilla, fotos del archivo Ferreyra y otros trabajos importantes realizados en 1993 y en la revista "Caras y Caretas", además de diarios nacionales y provinciales de la época. El último informe que tengo es que fue adquirida por la señora Gardini, luego lamentablemente perdí el rastro de los últimos adquirentes.

Alberto Raso - La leyenda de la Mansión -